PRÓLOGO LA FELICIDAD

Dicen que la felicidad reside en el equilibrio. Que lo importante es saber encontrar el término medio, el umbral. El punto de inflexión. Y vivir en lo más alto de la parábola, en la cresta de la ola, en continua suspensión, en perfecta armonía…Flotando.

Y no es más que esta búsqueda, la razón de ser de una gran idea, de un proyecto de futuro, de un sueño… De un estilo de vida. Nuestra vida.

CAPÍTULO 1 – EN BUSCA DE LA FELICIDAD.

A nosotros nos apasiona nuestro trabajo: las estrategias de comunicación, los conceptos creativos, el posicionamiento de marca, los desarrollos de Branding, el sinfín de herramientas maravillosas con las que cuenta el marketing, y por supuesto… LAS GRANDES IDEAS. Porque las grandes ideas nos gustan a todos.

Pero también nos apasiona el sol, el buen clima, vivir cerca del mar. Llegar a casa en 5 minutos cuando salimos del curro. Ir a la oficina con ropa de verano, coger olas, hacer deporte al aire libre, tomarnos una caña con nuestros amigos en una terracita, y en resumen… LA CALIDAD DE VIDA. Porque la calidad de vida nos gusta a todos.

CAPÍTULO 2 – EN BUSCA DEL EQUILIBRIO.

Hay dos cosas que están muy claras: la primera, es que nos apasionan las grandes ideas (como a todo el mundo) y la segunda, es que nos apasiona la calidad de vida (como a todo el mundo).

Para tener grandes ideas, deberíamos estar en contacto pleno con la tendencia, la cultura, la evolución, el desarrollo, la vanguardia… Deberíamos vivir en una de las grandes capitales del mundo: Nueva York, Londres, Barcelona, Madrid…

Pero para tener calidad de vida, deberíamos estar en pleno contacto con el mar, el sol, el deporte al aire libre, la naturaleza, el buen clima… Deberíamos vivir en uno de los grandes paraísos terrenales de este planeta: Maldivas, Indonesia, El Caribe, Costa Rica…

CAPÍTULO TRES – EL TÉRMINO MEDIO.

He aquí donde todos queremos llegar. Al famoso equilibrio. El gran umbral… EL TERMINO MEDIO. “Trabajar para vivir”, que no es lo mismo que “vivir para trabajar”. Y por supuesto, no se parece en nada a “Vivir sin trabajar”, ni a “Trabajar sin vivir”.

Por eso, un grupo de estrategas del marketing cansados de vestir de chaqueta y aburridos de las jornadas de trabajo interminables, los objetivos inalcanzables y los protocolos infinitos de las multinacionales, nos unimos con un grupo de creativos surfistas cansados de las ideas sin estrategia, los clientes sin presupuesto, las presentaciones en PowerPoint y las tablas de Excel, para montar una agencia de comunicación publicitaria en un lugar en el que pudiésemos tener grandes ideas, mientras disfrutamos de la calidad de vida que nos brinda vivir en Gran Canaria; uno de los puntos más luminosos del planeta, una de las regiones con mejor clima del mundo y posiblemente, el lugar ideal para encontrar el equilibrio perfecto entre EL TRABAJO Y LA VIDA.

EPÍLOGO – UN PASO MÁS EN COMUNICACIÓN.

La publicidad es como la poesía. Necesitas que cada acción y cada pieza, encaje en cada medio en perfecta armonía con el resto, como encajan los versos en un poema y sus sílabas en cada rima. Y de la misma forma que hay una palabra exacta que encaja de forma perfecta en cada verso, hay un concepto exacto que encaja de forma perfecta en cada campaña.

La cuestión está en si tienes el vocabulario necesario para encontrar dicha palabra, o la creatividad suficiente para encontrar ese concepto. Y al igual que usamos el diccionario para dar con esa palabra insustituible que describe el sentimiento sin romper la rima ni el verso, debemos investigar haciendo uso de toda la información que podamos recabar para dar con el concepto adecuado y transmitir esa idea sin romper la imagen, ni el posicionamiento.

Al contrario de lo que mayoría de las personas piensan, la creatividad publicitaria es un 99% de trabajo y un 1% de inspiración. De nuevo, pasa igual que con la poesía, el 99% de un poema es trabajo, técnica, disciplina, contar sílabas y rimar versos, poner, quitar, volver a poner. Encajar, sustituir, revisar. Y el 1% es el alma, la magia, la esencia, la armonía de un poema y las emociones que despierta.

Por desgracia para muchos de nosotros, ese 1% es lo que marca la diferencia, el talento creativo, la genialidad. Ese paso más en comunicación. Pero a veces, aunque no ocurre siempre, lo alcanzas. Convirtiendo una idea, en una poesía. Y sientes que estás en suspensión…FLOTANDO…FELIZ.